INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA) y ÉTICA

INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA) y ÉTICA

INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA) y ÉTICA

La inteligencia artificial (IA), también conocida como inteligencia de las máquinas, es una rama de la informática que se centra en la creación y gestión de tecnología capaz de aprender a tomar decisiones de forma autónoma y llevar a cabo acciones en nombre de un ser humano.

Concretamente  ¿Qué es la IA?

La IA es un campo científico de la Informática en el que, mediante la combinación de algoritmos (líneas de código), se crean programas y mecanismos que pretenden simular la inteligencia y los comportamientos propios del ser humano.

No es una tecnología aislada, sino un conjunto de técnicas y enfoques que buscan imitar la inteligencia humana.

¿Cómo funciona la inteligencia artificial?

La IA utiliza diversas técnicas, cada una con sus diferencias:

Análisis predictivo: También conocido como análisis modelado, permite establecer modelos de puntuación que representan la probabilidad de que algo suceda mediante el análisis de variables y resultados. Por ejemplo, en el funcionamiento de compañías aseguradoras.

Aprendizaje automático (machine learning): Su objetivo es realizar acciones automáticamente sin necesidad de programación explícita. Los algoritmos se nutren de datos para funcionar, como en los motores de búsqueda o el reconocimiento facial en smartphones.

Aprendizaje profundo: Es una rama del aprendizaje automático. Se basa en redes neuronales complejas y se entrena a través de ejemplos preexistentes. Útil en áreas como la agricultura para identificar cultivos y distinguirlos de las malas hierbas.

¿Por qué se dice "inteligente"?

La IA se considera "inteligente" porque puede aprender, adaptarse y tomar decisiones basadas en datos y patrones.

Aunque no posee conciencia ni emociones como los seres humanos, su capacidad para procesar información y resolver problemas se asemeja a la inteligencia.

¿En qué lenguajes se escribe la IA cuando se la programa?

La IA se implementa en varios lenguajes de programación, como Python, Java, C++, R y TensorFlow.  Python es especialmente popular debido a su simplicidad, flexibilidad y una amplia variedad de bibliotecas de IA disponibles.

La IA es una disciplina apasionante que sigue evolucionando y transformando nuestra vida cotidiana y el mundo empresarial. ¡Explorar sus aplicaciones y posibilidades es fascinante!

 Pero…

Hay desafíos éticos relacionados con ella y que son cruciales en nuestra sociedad y en ésa época.  Por nombrar algunos:

  1. Equidad y sesgos:

La IA puede perpetuar sesgos existentes en los datos de entrenamiento. Por ejemplo, si un algoritmo de selección de currículums se entrena con datos históricos que favorecen a ciertos grupos, podría perpetuar desigualdades. Es fundamental abordar estos sesgos y garantizar que los sistemas de IA sean equitativos y justos para todas las personas.

  1. Privacidad y seguridad:

La recopilación masiva de datos para entrenar modelos de IA plantea preocupaciones sobre la privacidad. ¿Cómo se protegen los datos personales? ¿Quién tiene acceso a ellos?

Además, la seguridad de los sistemas de IA es crucial. ¿Qué sucede si un algoritmo de conducción autónoma es pirateado o manipulado?

  1. Transparencia y explicabilidad:

Muchos algoritmos de IA, como las redes neuronales profundas, son cajas negras. No entendemos completamente cómo toman decisiones.

La transparencia es esencial para confiar en la IA. Las personas deben poder comprender y explicar por qué se tomó una decisión específica.

 La explicabilidad hace referencia a la capacidad de un modelo de aprendizaje automático para ser entendido y explicado de manera clara y comprensible por los humanos.

  1. Empleo y automatización:

La automatización impulsada por la IA puede reemplazar trabajos humanos. ¿Cómo gestionamos la transición y garantizamos que las personas no se queden atrás?

Además, ¿cómo aseguramos que los trabajadores tengan habilidades relevantes para la economía digital?

  1. Responsabilidad y toma de decisiones:

¿Quién es responsable si un algoritmo de IA toma una decisión incorrecta o perjudicial? ¿El creador del algoritmo, la empresa o el propio algoritmo?

Establecer marcos de responsabilidad es esencial para abordar posibles consecuencias negativas.

Finalmente, a la IA  no hay que temerle. Es al ser humano que la programa del que debemos conocer y analizar sus intervenciones. La IA en si misma es solo un programa que tiene un gran potencial, pero también presenta desafíos éticos que debemos abordar de manera cuidadosa y reflexiva para garantizar un futuro más justo y seguro.

Jorge Miguel Peralta - Analista de Sistemas de Computación

FUENTE: páginas web varias, IA ChatGPT.