GRAN HOTEL VIENA. El museo.


Dia de lluvia en Miramar de Ansenuza, la Mar Chiquita
VISITA AL GRAN HOTEL VIENA
Luego de abonar ARS 10.000 esperé que se hicieran las 11:00 para ingresar al recorrido. En ese momento no llovía, pero la neblina y la humedad reinaban, como decimos en casa “la luna comenzó con agua” y así seguirá por varios días, con lluvias de diferente intensidad en cada jornada.
Éramos unas veinte personas sentadas en una sala con impecable piso de granito claro. La guía nos mostró varios videos sin que pudiéramos hacer registro de ellos, sin embargo, puedo decirles que, en línea existen muchas producciones sobre la historia de este mítico hotel de la década del cuarenta. Me llamó la atención el recorrido virtual diseñado en AutoCad porque no incluye muchos sectores de los planos originales.
Observar desde el exterior provoca muchísimas preguntas de cómos, porqués y quienes. Al ingresar se percibe un ambiente distinto: sobrio, cerrado, sin resquicios, como a la defensiva ya que no se puede grabar la charla ni filmar y las preguntas se multiplican, las explicaciones incluidas en la exposición de la guía no solamente no las responden, sino que las hacen más nítidas. Y cuando eso ha sucedido durante décadas, las leyendas, los mitos, las dudas se vuelven imposibles de evitar.
Las fotos hablan por sí mismas acerca de un pasado muy diferente, de un presente despojado por robos, usurpaciones, destrozos. Y de personas que luchan por mantener lo que queda en pie. Los amigos del Gran Hotel Viena son una Asociación Civil que lucha por sostener habitables los espacios que se utilizan como Museo. Sorprenden los jardines y su melancólica continuidad.
No sé si existe la posibilidad de volver a poner en movimiento este monumento a la autogestión hotelera, pero no logro entender como llegó al estado en que se encuentra hoy en general.
Sobre la cuestión histórica resumiremos: El Gran Hotel Viena, ubicado en Miramar de Ansenuza (a orillas de la laguna Mar Chiquita, Córdoba), es uno de los edificios más enigmáticos de Argentina. Su historia combina un lujo sin precedentes para la época, un abrupto abandono y una fuerte carga de leyendas urbanas.
Fue construido entre 1941 y 1945 por la familia Pahlke, inmigrantes alemanes que llegaron a la zona atraídos por las propiedades curativas del agua salada de la laguna e inicialmente se asociaron con la dueña del hospedaje que fue la construcción preexistente.
Para su tiempo, era una maravilla tecnológica. Contaba con su propia usina eléctrica, banco, correo, calefacción central, aire acondicionado, central telefónica, lavandería y servicios médicos avanzados.
Tras solo un par de años de esplendor, cerró en 1947 por conflictos políticos y sindicales. Reabrió parcialmente en 1962, pero la gran inundación de 1977-1978 selló su destino al devorar parte de su estructura y forzar su abandono definitivo.
Actualmente la Asociación Civil Amigos del Gran Hotel Viena, ha gestionado el museo durante décadas (celebraron sus 20 años recientemente), trabajando en la preservación del edificio como patrimonio histórico.
Existe un conflicto legal: A finales de 2025, la justicia ordenó el desalojo del museo a favor de una empresa privada que reclama la propiedad. El municipio de Miramar y la Asociación están en proceso de apelación para proteger este patrimonio cultural.



Tantirama es el nombre de todas las realizaciones de MAGISTER PRODUCCIONES, desde la localidad de Tanti en le valle de Punilla, provincia de Córdoba en la Respública Argentina.




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